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LÍMITES. PARTE II. INFANCIA.

Actualizado: 13 feb


L@s niñ@s no saben hasta donde pueden llegar, cada día aprenden normas sociales y de cooperación y van probando, muchas veces para ver.

Los límites son el recinto imaginario donde pueden crecer y crear libremente. A veces se relaciona con un estilo autoritario pero no por poner límites dejamos de respetarles, al contrario, los limites ejercen sentido de protección y cuidado, reducen la incertidumbre y, las consecuencias que determinemos como padres por no cumplirlos, son un ejercicio de autorregulación; según la edad podemos enfocarlo con distintas estrategias. Os recomendamos el libro El cerebro del niño de Daniel J. Siegel.

Ponerles límites a l@s niñ@s es un reto. Los padres han de hacer de guías, de modelos e ir cambiando hábitos o estrategias que dejan de funcionar.


A tener en cuenta:


  • Ser conscientes de límite que queremos poner: Ha de ser coherente con el objetivo que queremos. Respetuoso. No que poniendo limites descarguemos nuestro mal día.

  • Ver el estado emocional de nuestr@ hij@, elegir el momento: ¿Cuándo lo puede entender mejor?¿cuando me va a prestar más atención?

  • Mensaje corto y directo pero con explicación: Tiene que tener sentido para ella/él. No vale ‘porque lo digo yo’ ‘y punto’

  • Tono de voz y postura corporal: Súper importante; agáchate, mírale a los ojos, ponte a su nivel, tono firme o ... no le hables muy alto dependiendo del límite y el momento. De vez en cuando a mi hijo cuando quiero que me preste atención (ya sabemos lo complicado que puede ser a veces) le hablo en voz baja, baja, y se acerca y presta atención porque le resulta difícil, como no suele ser algo que le guste su respuesta es ‘ah vale’ o ‘que síiii’ pero me ha prestado atención, he conectado! (consigo más que chillando en proporción) porque a veces ¿no sentís como si hablarais a la pared? Es porque no conectamos con su mundo.

  • Ser consecuente. ‘Pocos’ límites pero definidos y constantes.

  • Y, por supuesto, reforzar positivamente cuando lo haga. Olvidate del caramelo. Dale un abrazo, un guiño, lo que veáis. Pero….no solo le deis el abrazo cuando hagas las cosas bien. Dáselo también, simplemente porque es maravilloso, por ser así como es y díselo! porque él o ella no es papá o mamá y no sabe lo que se siente hacia un hijo.

Ánimo con el día. Ánimo con la Vida

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